martes, mayo 12, 2009

pasos largos

Para los que desearon viajar,
o fueron forzados



En un instante perdí aquella sustancia amarilla que tenía entre mis manos, llamada felicidad, en otro instante perdí la sonrisa bosquejable e
n pinturas de artistas en alguna esquina de las infaltables calles recorridas, en un tercer instante caminé lento y débil, pero siempre mirando el cielo, sabiendo que todo lo sucedido era lo mejor que podía pasar para mí, y mi tranquilidad, sabiendo que escapé del laberinto que con tantas trampas, rocas y puertas falsas sólo me hacian caminar entre una espesa neblina, quizá en algún momento pasado desee volver, mas si lo pienso dos veces, extrañaré los riachuelos y las bancas al lado de las cascadas pero eso no es suficiente contra las abruptas pendientes y los acantilados resbaladizos.
Hoy tomaré una pasaje a Saturno, que me lleve de esta luna falsa, tendré que caminar veinte kilómetros antes de llegar a mi destino, pero sabré terminarlos, y en aquel transcurso recuperar todo lo que perdí o me arrebataron, comenzaré nuevamente a cubrir mi corazón de hierro, y ser menos sentimental, entregar mucho menos, olvidar las dulces sonrisas a regalar.
Y pensar que un día, quise hacer una cajita, que conteniese cien corazones dibujados por mi, y con mi puño y letra escribir un mensaje distinto para alegrarte cien días.
Sería recomendable que la fabricase para mi, quizas de un momento a otro puede ser una gran idea, y de otro al siguiente, ya me encuentre lejos de aqui.
Voy a cambiar, para no ser la misma de antes, lo prometo.




Laura