jueves, julio 30, 2015

Siempre fui yo

Para los que están en el camino de la introspección,
no termina nunca.




Ha pasado el tiempo y me he vuelto más estable, he encontrado gusto y disfrute en el tiempo compartido con mis amigos, el deporte y el dedicarse a "emparejar la cancha". Me he dado vuelta las neuronas tratando de entender que justifica mi comportamiento y que gatilla mis llantos y mis risas. 

He conseguido entender, que la felicidad es un camino eterno, y a la vez es diario, que es mi clima interno el que debe ser capaz de controlarse y hacerme feliz. Y no depender de una sonrisa tierna y un beso por la tarde para arreglarme el día. 

Desde la primera vez que tuve un amor platónico, en el colegio, resultaba que cuando lo veía se me olvidaban todos los problemas. Y ahí en ese preciso instante se gestaron todos mis problemas de adulta.

En el último tiempo he aprendido a correr, incluso me preparo para corridas, y también he aprendido a correr de los escapistas. Me he dado cuenta que tengo tendencia a aferrarme a proyecciones de arenas movedizas, y el suelo no se conoce mientras todo marcha bien, se conoce cuando hay problemas. Y la última vez, no me di cuenta que estaba sobre el agua. 

El problema de mi vida, es que entregué mi corazón a terrenos infertiles, me he aferrado a las palabras bonitas y siempre quedo con la esperanza que las acciones llegarán eventualmente, pero eso nunca sucede.


Nadie dice que guardes tu corazón,
al menos planta un orégano,
y ve como le va.


Laura 

1 comentario:

Anónimo dijo...

Me gusta esa foto... Escribes muy lindoooo aunque es muy triste, ojalá vuelvas a escribir cosas indas en tu vida..... Un nuevo capítulo, uno mejor xD