sábado, mayo 10, 2008

brevedad

Para el pasado,
o los de paso

Conocía esa sonrisa, esa mirada, pero estaban algo transformadas, quizá porque me figuraban en un niño pequeño, que tuviese un par de años, no más que eso. Era aquel amor de mi infancia, mi novio de cuatro años, el que me regalo una margarita cuando cumplimos una hora, y me dió un beso recien al cuarto día. En realidad nunca terminamos, porque eramos niños, y se nos olvidó, pero en teoría, si así fuese, llevariamos cerca de quince años de noviazgo. Y hoy te me cruzas denuevo, despues de no verte en todos estos años, y te podría besar, por la teoría que contengo. Pero me calló y te digo un tímido "hola, te acuerdas de mi", al instante me abrazas y me dices pues claro Sole, mi primera novia, la del jardín, con la cual intercambiabamos colaciones, pero al final yo me comia las dos.
Estaba maravillada con este encuentro inesperado, con tu sonrisa en la mía. Me dijiste que volvías a la ciudad, cuando yo justo partía, pero que salieramos en la noche, ambos dos por algún lugar para platicar.
Te esperé a las nueve. y te esperé a las diez, llegaste demasiado tarde, pero no diste ninguna explicación, dijiste que la excusa agrava la falta. Me dijiste vamos, que la noche es breve.
Bebíamos de lo mejor, escuchando una música que nos agradaba a los dos, cuando me miraste y dijiste "conservas la misma mirada dulce de la cual me enamoré a los cuatro años". Y yo que creía ser la única que recordaba algo de aquel noviazgo. Con eso me cautivaste, te amé en un segundo, me prendí de ti. Creo que fue demasiado jerez en la cabeza, pero no recuerdo nada. Hasta el otro día, cuando desperté en un sofá mientras me acariciabas el rostro y me decías que habías preparado un exquisito desayuno. Fue cuando encontré tus ojos con los míos, y me di cuenta que estaba enamorada, de aquel chico de la niñez que hoy volvía. Pensé en partir en aquel preciso instante, porque nuestros caminos iban en ciudades distantes, pero no lo hice, y en el opuesto, te besé y dije, no tengo ganas de comer, vamos que el día es breve, mientras le guiñaba el ojo.

Soledad sin soledad.





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Bárbara

7 comentarios:

Anónimo dijo...

casi, casi lloré.

ficción o realidad?

Laura dijo...

fiction mi queridísima

Anónimo dijo...

Demasiado tierno para mi asimilación... :[ jajaja

Ay...por qué se tienen que separar siempre, por qué lo bueno sólo dura un instante? Será que se conserva mejor y que no hay tiempo para que decrezca, una idealización dulce, muy dulce.

Me agrada leerte.

Anónimo dijo...

.mm
estaba buena...
aunque la pare de las colaciones...
me sono a experiencia personal...
xD
haajajajajaja
nop, me gusto brevedad..
aunque e final me dejo con gusto a poco..
saludos!!

Roberto Urra Sandoval dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Nicolaz De Pablo dijo...

"vamos que el día es breve, mientras le guiñaba el ojo." xDDD pillínnnnnn !! xDDD

En conjunto tus extractos representan buen material para un novela. Una sucesión de historias que se podrían compaginar.

tus páginas tienen valor humano.

Fernando dijo...
Este blog ha sido eliminado por un administrador de blog.