y tuvieron que olvidar en la siguiente

Caminaba a paso lento por una de las cuadras frente a una plazita pequeña, iba algo distraída, tenía que comprar unos libros y nada más. De un momento a otro empecé a escuchar unas melodías la voz delicada de una cantante de blue, provenía de un café antiguo, que se escondía en aquellas calles angostas, seguí la música hasta llegar a la dirección de la cual provenía, entre y pedí un café, era agradable beberlo de esa manera, saqué un libro de las estanterías cuando de reojo mire el escenario, mis ojos se fijaron directo en el tipo de la izquierda, era como si mi sueño de hombre estuviese sentado ahí esperando que yo lo desease y recordase cada amanecer. Era de esos viriles, intelectuales y decididos, a demas claro de guapísimos, sonreje como un tomate remaduro cuando miraba al público y se fijo en mi, la chica que no dejaba de observarlo con esa cara de boba, volví a mi lectura, me bebí el café antes que terminara la canción, y partí.
Ya había pasado un buen rato de distracciones y debía ir rápido a comprar esos libros para volver a casa a recibir a unos amigos, para mi mala suerte, estaban agotados, hace diez minutos habian vendido la ultima copia, quizas era algo de equilibrio y me faltaba una carga de la buena. Me retire apresurada con las manos vacias.
Llegue a casa y comence a preparar la cena para mis tres invitados, unos amigos que son pareja, y un amigo de ellos que no conocía en lo absoluto. Creo que la carne quedo exquisita, y el aroma le daba un toque especial.
Busqué en mi armario un vestido rosa que me encantaba y lo encontraba la mezcla perfecta entre sensualidad y elegancia. Quizas el tipo era agradable, lo suficiente para mi.
Resultado : Una cena perfecta, un vino perfecto, y un nuevo amigo gay.
Adios a mis imaginaciones románticas y a mis anhelados paseos en góndola por Venecia, pero mi amigo se convirtió en un confiable confidente. Era un viernes por la tarde cuando me invitó a tomar un café, casualidad, era el mismo de la última vez, pero esta vez no había música, o eso creía yo, Javier se paro de la mesa, quería presentarme a su hermano mayor, y ese hermano, era él.
Eres tú el que logra que mis ojos brillen hasta el resplandor.
"En un café, se vieron por casualidad
cansados en el alma de tanto andar "
Laura.
2 comentarios:
me gusta.... "bar"
cursilón, eh :):)
Publicar un comentario