Siempre hay un sueño que despierta de un libro
Hay besos apasionados que te roban el aliento y te hacen desear algo más, hay besos que no te inmutan y hay otros que son para la vida.
Creo que decir que he sido desdichada por solo recibir besos apasionados sería algo extraño, pero sería mentira si no niego que la página de este libro me atrapó, y descubrió algo que yo ni siquiera sabía que quería.
Un beso leve y dulce, eso es todo lo que necesito para ser feliz en pareja. Es que va mucho más allá del beso y de la sutileza, es ese beso que entregan quienes saben que vendrán muchos más, aquellos que no te abandonarán ahora ni nunca. Porque no hay nada más triste que el abandono, ni nada más lindo que te juren lealtad.
Me gustaría decir que lo viviré, eventualmente, pero en este preciso punto de mi vida aun te cuestionas si serás capaz de volver a querer sin tener los ojos puestos en la puerta de salida. Después de todo, nadie queda absorto cuando abren la puerta y el viento entra de golpe. Lo que me gusta del viento, es que te recuerda que estás vivo, y que tu pecho quizás duele por su intensidad, y puede que te creas esa mentira por un tiempo, al menos el suficiente para que tu corazón se arme de sus pedacitos otra vez.
Lo que me duele,
es que sé que pensabas marcharte desde un comienzo,
cuando tu ni siquiera lo sabías,
y cuando aun ni siquiera me dabas un beso.
Laura
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